lunes, 21 de enero de 2008
Viaje a Italia, parte 3
Día 31, noche :
Como ya os estaba contando, eran ya las dos de la mañana y nos dirigimos hacia una zona que la llaman Pirámide, porque curiosamente, allí hay una. Como no teníamos ni idea de donde ir, decidimos seguir a la gente, después de que yo desaguara mis flujos en una esquina, jaja. Bueno llegamos a la zona donde estaban las discos, un sitio bastante cutre, pero había gente y eso era lo que importaba. Después de ver primero como eran cada uno de los locales nos decidimos a entrar en el Latino, básicamente entramos ahí porque el nombre nos indicaba el tipo de música que iban a poner y porque queríamos conocer italianas y bailar con ellas y ... . Se me olvidaba decir que había locales para todos los gustos, de tecno, de gays, de música italiana, y el latino.
Entramos, 20 euros la entrada, con consumición, que fue llegar y pedirnos algo, que estaba demasiado cargado. Luego ha Ismael le tiraron la copa y el italiano con varios billetes de los verdes le pago la copa que le había tirado. Y nos pusimos a bailar, la bebida subió rápido y estábamos de golfeo. Los italianos apenas se movían y nosotros eramos los reyes de la pista, al puro estilo Travolta. Entonces yo vi una ragazza que me fascinó, no era muy alta, pero se subió al escenario a bailar y me encantaba. Mientras la observaba me miró y me puse colorado, y entonces empezó el ritual del baile, yo bailaba para ella mirándola y ella sonreía mientras yo la miraba y seguíamos bailando, ella en el escenario, yo a unos metros abajo. Paso el tiempo, también los cubatas, resumiendo, cuando bajo fui a hablar con ella, me dijo que estaba casada o con novio y yo me fui a llorarle las pelas a Ismael. Se me pasaron pronto, conocimos a unas chavalas muy bajitas, al menos yo las recuerdo así, nunca me aprendí sus nombres, pero creo que Ismael si.
Entonces me dí cuenta de que todo se había despejado, de que solo quedábamos unos cuantos y nos pusimos a bailar con las tías que quedaban. Sophie se llamaba una, con la que bailé y como Ismael se puso a hablar con ella, yo saque a otra chica a bailar, con la que terminé enrollándome cerca de los servicios, y fumando fuera con ella, me dio su numero, pero soy muy vago para escribir en italiano y tengo una gran laguna mental que me hace no recordar la cara de las últimas ragazzas. Solo recuerdo y no se durante cuanto tiempo, la chica que bailaba en el escenario.
Todo lo escrito anteriormente es de enero 2008 y bueno tenia todo aun muy vivo.
Ahh, aun recuerdo como nos mirábamos y como los dos nos divertíamos y explotábamos en un baile frenético en la distancia mientras nos mirábamos y reíamos.
Después de salir del Latino, seguíamos con ganas de fiesta y fuimos a parar a una disco, en la misma calle del Latino pero más arriba, donde no dejaban entrar a un grupo de sudamericanos, pero a nosotros si, y nada, subimos unas escaleras y allí estábamos, parecía aquello una casa de campo, solo construida de madera. El caso, nada más entrar nos enamoramos otra vez, vaya rubia alta con cara de niña buena, ¡por dios!, dimos una vuelta por el local y bueno nos tomamos algo, para ponernos a bailar por allí. Había unos tíos algo raros, demasiado fashion, no se si me entendéis, además nos miraban mucho, la verdad, me quede mucho más tranquilo cuando uno de ellos empezó a comerle la boca a una chica algo rellenita y bajita, aunque claro, me jodió por que el pillara antes que yo, pero al ver a la ragazza no entendí como el no optó por un 5 contra 1. El caso que disfrutamos mucho también de ese sitio y al irnos, Ismael se paro ha hablar con un chaval no se de que, o quizás él se parara a hablar con nosotros, creo recordar que se llamaba Franchesco. Era un chico joven, de Milán creo recordar, y bastante amable. De ahí que surgiera la conversación del fútbol, hablando sobre Cannavaro, y sobre el duelo Casillas vs Buffon, odbiamente, Ismael y yo somos del Real Madrid, estábamos con Casillas defendiéndolo a muerte, el chaval y un colega que estaba con el, admiraban y intentaban hacernos cambiar de opinión sobre Buffon. Fue entretenido. Nos contó que para salir de fiesta en Italia, Roma no era una buena ciudad, es 'molto bellá' decían pero en Milán es donde está el ambiente, además de la corrupción. Bueno bueno eso decía en chaval. Cuando ya nos íbamos, apareció una mujer de color, una prostituta, que se sentó al lado del chaval, yo observaba la situación de pie de frente a ellos y bueno vi como hablaban y Franchesco pues no me acuerdo bien como le comió la lengua, que asco nos dio, de verdad, la mujer no era muy bonita que digamos y tenia una lengua enorme y gorda, no se, no fue de nuestro agrado, la de cosas que tiene que haber tenido ahí no creéis??
El caso que al final nos despedimos y ya borrachines, nos fuimos para el hostal donde nos quedábamos.
Nos perdimos nada más salir de la discoteca, Ismael decidió ir por un sitio, y a mi ya me daba igual por donde, pero le dije que por ahí no era, salimos a la calle y cruzamos un parque y luego atravesamos una casa, con gente haciendo botellón dentro, muchas gente cruzaba por ahí. Al final no encontramos el metro, pero si una parada de buses. Jajajaja, ahora recuerdo, el bus urbano nos llevó por sitios que desconocíamos, salimos en una parada que tenía una estación de tranvía, y nos montamos en el tranvía, la verdad no estábamos muy seguros de donde andábamos y al mirar un mapa pues pregunté a un chico que si sabía como llegar a Terminí, la estación central de trenes, y me contesto que no, que el estaba perdido en un español entendible. Era alemán, no recuerdo su nombre, y hablando con él decidimos bajarnos en la siguiente parada y coger un taxi. Ya en Terminí desayunamos con él y hablamos de todo un poco. Quedamos al día siguiente pero no fuimos, estábamos molidos. Llegamos cerca de las 9 de la mañana al hostal y dormimos hasta bien tarde del día siguiente, hasta la hora de la comida.
jueves, 17 de enero de 2008
La gira por Italia
Día 29:
Salimos destino Madrid en bus, fue fácil el trayecto, nos encontramos con una piva en Navalmoral de la Mata que venia en el autobús, que yo juraba haberla visto por televisión, de estas casi cuarentonas que están totalmente cañón, morena, pelos largos, cuerpo impresionante y importante, era española, incluso más alta que yo. Ya en el Metro, nos dirigimos a la T4, después de que alguien nos dijera que era necesario comprar un suplemento. Al llegar a la T4 de Barajas fuimos directos a pedir los billetes y a embarcar las maletas. Después de todo hecho, nuestro vuelo salía a las 7, cenamos y nos dispusimos a dormir por allí un rato. Pero fue entonces cuando todo comenzó, yo no encontraba mi dni, necesario para subir al avión. Nos pusimos a buscar el dni por todas partes, tuvimos que retrasar el vuelo a las 9 de la mañana, para poder hacerme un pasaporte, así que pasamos la noche allí en el suelo del aeropuerto, parece mentira pero la de gente que duerme así. Nosotros, jeje, nos fuimos con unas argentinas, una madre con sus 2 hijas, y nos agrado mucho al final un poco de compañía y de que alguien se interesara por nosotros.
Día 30:
Luego como no nos daba tiempo de hacer el pasaporte y recoger el nuevo billete, tuvimos que volver a aplazar la salida a las 12, la mujer de la residencia donde nos quedábamos llamándonos para ver si íbamos, y nosotros sin pillar nada del italiano. Pensábamos que nos quedábamos sin hotel.
Al final, nos montamos en el avión bueno, yo aún me pregunto porque en los aviones hay esa mierda de respaldo, si apenas se echa para tras. Después de una noche durmiendo en el suelo del aeropuerto, pensábamos dormir en el vuelo pero cada vez que me quedaba sobado notaba como me caía hacia algún lado. ¡Mira! si fuera hacia el de mi amigo Ismael no pasaba nada, pero es que casi siempre me despertaba y mi cabeza estaba casi en el hombro de la mujer que viaja a mi derecha.
Llegamos a Roma, mejor dicho al aeropuerto, allí esperábamos a las maletas, yo salí a pedir comida,como no pizzas, Ismael también vino, tardamos 2 o 3 minutos en comer, pero por donde salimos luego no nos dejaban entrar, yo hablando en español,inglés a veces, y los Carabiniere en italiano-español por lo que me dijeron que nos diéramos la vuelta, y después de recorrernos casi todo el aeropuerto y casi media hora después de comer al final llegamos de nuevo a las cintas de las maletas y al no verlas nos acojonamos y nos dirigimos a Iberia a ver si las tenían allí guardadas y bueno el caso que mas tarde nos dijeron que aún no habían llegado, que venían en otro vuelo. Ismael estaba ya de los nervios, y yo que ya sabéis soy medio tranquilo medio pasota, sabía que todo se iba a solucionar.
Cuando al fin salimos del aeropuerto de Roma nos fuimos a por el metro hacia la ciudad, y una mujer nos acompaño y nos dio muchas indicaciones para llegar a Termini, la estación central de autobuses, metro y tren,. La mujer nos contó toda su vida, bueno en verdad se la contó a Ismael que para el trato con la gente tiene más aguante que yo, que solo duré en la conversación unos 10 minutos, luego escuchaba y me limitaba a hacer comentarios de aprobación o decir alguna tontería. Luego entraron un par de mujeres mayores y una no dejaba de mirarme, la verdad que tendrán las abuelitas conmigo jajajaja. Una vez allí, en Termini sacamos el mapa de rutas bajado de internet y cogimos la linea A, hasta Cipro, pero en el trayecto Ismael se asustó porque pensaban que le estaban robando, el metro estaba lleno, parecía aquello la china. El caso es que salimos en la siguiente parada y cogimos un taxi, que no tenía ni idea de donde estaba el hotel al que nosotros íbamos, y cuando se puso el anteojo para mirar el mapa nos descojonamos. No nos costó mucho, teníamos ganas de ver como conducían los taxistas por allí, nos dijeron que allí van follados y queríamos comprobarlo, pero nos toco la excepción.
Al final encontramos la Via Giuseppe Rosso y nos dimos cuenta de la cutreria del hotel, si se le podía llamar así, en el que nos alojaríamos. La verdad, era una casa del primer piso, y el baño era compartido, no teníamos tele en el cuarto y en el salón estaba prohibido entrar. Nos abrió una mujer, Elena, ya de unos 48 años más o menos, y fue cuando empezamos a hablar y entender el italiano, pues ella nos enseñó mucho y nos hacía repetir las frases para pronunciarlas bien, y nos dio muchas indicaciones hacia donde ir.
Esa noche, cuando llegamos serían ya las ocho y pico, y después de ducharnos nos fuimos a cenar a una pizzería donde comimos bastante bien por 5 euros el menú, una pizza de la que aún recuerdo el sabor. Y una camarera, que me encantaba la cara!! y un hombre, bastante mayor que ella, creemos que su novio por sus besos, pero quien sabe..., se me olvidó echarles una foto. Cenamos muy bien y intentamos hablar algo en italiano y soltarnos, pero el primer día fue un fiasco total, jajaja, decidí actuar por señas.
Luego nos recorrimos la zona a pie para dar un vuelta, y encontramos la maldita plaza Balduina, la cual visitaríamos todos los días y la encontramos de potra porque las explicaciones de Elena nos llevaron en otra dirección seguramente, porque no la entendimos bien. Y así paso nuestra primera noche, nos llovió un poco y nos dio igual. Andando conocimos todas aquellas calles y siempre encontrábamos el camino de regreso. Ismael siempre decía: creó que esta calle la conozco, yo he pasado por aquí; jajaja, menos mal que había pasado por allí, el muy perro, pero al menos ahora aquella zona no la olvidaremos jamás.
Viaje a Italia, segunda parte.
Primera noche, descansamos bien, y desayunamos con Elena, un cafelito y unos croasanes muy ricos. Cuando nos íbamos y después de que Elena nos diera más indicaciones de hacia donde ir y que visitar, puede ver a una ragazza de la habitación del al lado, vaya mujer, en fin no me preguntéis porque quiero volver, porque está claro jajaja.
Cogimos el bus en dirección Cipro, y luego el metro hacia la plaza de Spagna, y allí de camino fuimos haciendo en ganso, y nos encontramos con un montón de gente, grupos de visitantes y así de extranjis nos metimos en uno de ellos, después de pasar echando leches de otro de guiris. Nos introdujimos en otro grupito que hablaban castellano pero al darnos una invitación para una fiesta religiosa esa noche, el 31, para rezar y tal, decidimos irnos con otro grupo menos raro. El caso que sin darnos cuenta llegamos a la Fontana di Trevi y como es costumbre hicimos fotos y tiramos monedas. Luego continuamos nuestro camino por una calle de tiendecillas, donde vi muchas esculturas de madera esculpidas a mano. Esa misma calle nos llevó al Panteón que por cierto esta muy chulo. Luego salimos y no me acuerdo por donde tiramos, pero llegamos a una de estas iglesias que hay por toda Roma.
Al entrar estuvimos dando vueltas por todas partes. Creo que era una iglesia que tenía un circulo en medio desde donde podías ver toda la iglesia y toda su cúpula como si esta existiera, debido al dibujo que había en su lugar pintado a relieve para que se viera como si la cúpula realmente estuviera ahí. Después de dar varias vueltas y de que yo no me creyera que una parte de la iglesia era plana, me acerque a comprobarlo y bueno un hombre salio de algún sitio misterioso y me echó, jajaja. Este mundo no está hecho para las personas con iniciativa, o la gente se queja o te echan de los sitios. Mientras buscaba a Ismael, que lo perdí debido a mi curiosidad sobre si ciertas pinturas eran planas o no, lo encontré mirando una tumba. Me acerque a ver, y cuando se despejo de gente un hombre bajito, calvo y con un traje bien vestido, que me daba pinta de mafioso, me dijo con un tono bajo que la tumba que observábamos era de San Roberto, yo asombrado "ni idea de quien era" asentí, y ante mi asombro abrió la cerradura de la puerta metálica que nos distanciaba de la tumba, entró, se arrodilló, agachó su cabeza y tocó la tumba mientras susurraba unas palabras. Luego volvió y cerró la puerta.
A partir de ese momento, digamos que conocimos al personaje más relevante de toda esta historia, el gran Roberto, pues así se llamaba, y había venido de Cerdeña a ver la tumba de su santo que llacía allí embalsamado en cera según nos contó. Profesor de inglés, divorciado, amante de las mujeres, y sobre todo siempre queriendo enseñar. El fue la primera persona que nos preguntó, antes de hablar nada más, si eramos sicilianos, y a partir se fue formando en mi una teoría de que la gente esta muy asustada de la mafia por allí, y que los mafiosos son la mayoría de Sicilia, o eso me contó Roberto, a parte del gobierno que era muy corrupto, pero de esas cosas no se habla muy en alto en Italia.
Después de conocer a Roberto, nos llevó a tomar un café a una casa de 400 años que la había convertido en un bar y trabajaban el ella solo los familiares, tenía allí a la vista de todo el mundo un aseo de la época del imperio romano. Nos tomamos un café late y un capuchino, no hay que el café esta muy bueno allí. Luego nos dirigimos al Coliseo, y bueno de camino fuimos conociendo a Roberto y él nos fue contando cosas sobre Italia y su vida, andando por la Plaza Cavour y la plaza de Venecia.
Pues bien íbamos de camino al Coliseo y entramos en el museo de Guissepe Garibaldi, el revolucionario de esas tierras. Pues bien, vaya tostón, nos habla de todo, increíblemente se paraba en todo, y bueno las cosas que nos molaba a Ismael y a mi a el no le resultaba importante. Estuvimos un buen rato en ese museo, Ismael, con su don de hablar que muchas veces acarreaba tener que aguantar tanto parlique puso el off, y entonces me tocó a mi que hasta entonces había estado solo escuchando, haciendo el papel que me gusta, pues tuve que ponerme a hablar con Roberto, y no soy de los de mantener conversaciones de un solo tema durante mucho tiempo.
Hicimos un parón y Roberto nos llevo a una cafetería a comer algo. Después fuimos a ver el Coliseo, es algo maravilloso y incomparable, sus cimientos, esa fuerza que posee, su presencia haciendo recordar épocas doradas, el espíritu que aún trasmite. Y bueno más tarde nuestro compañero, con la excusa de ir a buscar una fuente para beber algo nos indicó donde era la zona donde por la noche se producía el trabajo más antiguo del mundo, jajaja. Luego volvimos al Coliseo y allí ante nuestro asombro, se presentó a 3 jovencitas de 17 o 18 años y quiso presentárnoslas, jajajaja, y yo pues le dí dos besos a una y al darle los dos besos a una yo pretendía seguir con el ritual de la costumbre española, pero al ver la cara de colorada que se le puso a la chavala me corté jajaja y deje de dar besos. Y ya ni hablé, jajaja, luego me comentaron que en Italia cuando conoces a alguien das primero la mano, luego cuando ya se conocen un poco si es legal dar dos besos. Y al fin, ya nos despedimos de Roberto, le acompañamos al piso que tenia de alquiler y quedamos con el para la noche, después de casi media hora para quedar. Yo ya me desesperaba con la mezcla de tres idiomas que hacía con nosotros, español, ingles e italiano.
Fuimos a cenar a un chino, eran las 8 de la tarde, no había nada abierto, pero gracias a dios los chinos existen y esa gente trabaja siempre. Habíamos quedado con Roberto a las 9 30 en su casa, y terminamos de cenar sobre las 8 y media, mientras nos duchamos y descansamos, llegamos al lugar de encuentro a las 11 : 30, y allí Roberto nos tenía preparadas unas corbatas de las cuales solo se salvaba una porque las otras eran de flores oscuras y colores negros. Yo opté rápidamente por una o por ninguna. Al final Ismael en un acto de bondad me dejo la buena y el prefirió no llevar corbata.
Salimos los tres, antes nos había invitado un chaval a una fiesta en un lugar que no recuerdo. De todas formas, nosotros queríamos ir a la plaza porque todo el mundo estaba allí reunido para las campanadas, que por cierto no había ni reloj ni sonaron campanadas, solo creo que yo y mi reloj, y porque lo pille de potra a las 00:00. En ese momento empezamos a comer uvas que habíamos comprado por la tarde al lado de la casa de Roberto. Allí en Italia no se comen uvas, sino unas lentejas como una moneda de 2 euros. Estuvimos en la plaza Cavour casi una hora por allí dando vueltas y al final decidimos ir a la fiesta que nos invitaron. Nos dirigimos al metro y en frente de la casa de Roberto estaba una mujer dirigiendo el tráfico, que anteriormente nos había presentado Roberto, no se porque si la acababa de conocer, supongo y es otra de mis teorías se la quería cepillar, jajajaja. Llegamos a la fiesta a la que nos habían invitado, que en realidad era un concierto pero era ya tarde. Entonces nos fuimos a la zona de Piramide, eran ya las 2 de la mañana y se acababan los metros a esa hora.